Por: Jessica Servín
Chanel anunció a Gracie Abrams, cantautora nominada al GRAMMY® y embajadora de la Casa, como la nueva imagen de Coco Mademoiselle Crush Absolu. La elección no es casual: la marca construye la campaña alrededor de un paralelo entre Abrams y la propia Gabrielle Chanel, dos figuras separadas por más de un siglo pero unidas, según la firma, por un mismo temperamento.

Gabrielle Chanel surgió en un cabaret de Moulins durante la Belle Époque. Abrams lo hizo el año pasado, en un festival de la costa este de Estados Unidos. El parecido físico entre ambas —el cabello oscuro y corto, la mirada profunda— es evidente, pero Chanel insiste en que la conexión real está en otro lugar: en la manera de moverse por el mundo sin pedir permiso.
Thomas du Pré de Saint Maur, responsable de recursos creativos globales de fragancia y belleza en Chanel, describió a Abrams como una intérprete que se impone sin artificio, con un instinto que recuerda la modernidad con la que Gabrielle Chanel rompió las convenciones de su época. Para él, la conexión entre ambas no está en la silueta, sino en la actitud: alguien que aparece donde menos se le espera y sigue su propio camino.


La campaña retoma la historia de origen de Coco Mademoiselle, lanzada en 2001 como una reinterpretación contemporánea del legado de Gabrielle Chanel: una mujer que no sigue reglas ajenas porque crea las suyas. Crush Absolu, la más reciente versión de la fragancia, mantiene ese hilo narrativo y lo traslada a una generación distinta, con Abrams como su rostro visible.
Para Chanel, el nombramiento confirma una estrategia que la Casa ha sostenido con distintas embajadoras a lo largo de las décadas: elegir mujeres cuya carrera, más que su imagen, encarne el espíritu original del perfume. En el caso de Abrams, esa carrera está hoy en uno de sus momentos más visibles y por ello, también en Watchus la hemos incluido en nuestra portada de agosto.
