Por: Jessica Servín
QLOCKTWO propone una forma distinta de consultar la hora: leerla. Creada por los diseñadores Marco Biegert y Andreas Funk en Schwäbisch Gmünd, Alemania, la firma sustituyó agujas y números por una matriz de letras iluminadas que expresa el tiempo con palabras. Con su llegada oficial a México, la marca presenta una selección que permite entender cómo ese concepto se adapta a distintas escalas, materiales y espacios, desde piezas de 90 centímetros hasta un reloj de pulsera de 38 mm.

El QLOCKTWO EARTH 90, de 90 x 90 cm, está concebido para integrarse en espacios amplios. Su iluminación LED se ajusta automáticamente a la luz ambiental y puede encontrarse en acabados de la Creator’s Edition, que incluyen superficies con pátina de óxido y piedra de pizarra con pan de oro de 24 quilates.
En las mismas dimensiones, el MOON 90 MIDNIGHT MOON GOLD incorpora otra lectura del tiempo al reinterpretar las fases lunares. Su frontal está realizado con pan de oro Moon Gold —una aleación de oro de 24 quilates y plata—, mientras la matriz iluminada revela gradualmente la fase de la Luna y la hora.

El EARTH 45, anteriormente conocido como CLASSIC, recupera el formato que dio origen a la propuesta de QLOCKTWO. Con 45 x 45 cm, puede instalarse en la pared o colocarse sobre una superficie. Su frontal magnético es intercambiable sin herramientas, lo que permite modificar el material, el color e incluso el idioma de la matriz tipográfica.
Para escritorios, libreros o mesas de noche está el EARTH 13.5, antes llamado TOUCH. Sus dimensiones de 13.5 x 13.5 cm concentran el mismo lenguaje visual e incorporan alarma, indicación de segundos y sensor táctil.

La idea alcanza su expresión más compacta con el W38, un reloj de pulsera con caja de 38 x 38 mm. En su interior utiliza un movimiento de cuarzo desarrollado por QLOCKTWO y fabricado en Alemania, junto con un módulo electrónico de bajo consumo e iluminación LED focalizada.
Al presionar el pulsador lateral, la carátula muestra la hora escrita; nuevas pulsaciones permiten consultar la fecha y los segundos. La matriz, realizada mediante un proceso fotoquímico de precisión, está protegida por cristal mineral endurecido, mientras la caja de acero inoxidable se acompaña de un brazalete de malla milanesa.
Desde una pieza de 90 centímetros hasta un reloj de muñeca, QLOCKTWO mantiene una misma idea: convertir las palabras en una manera de observar el paso de las horas. Una propuesta situada entre relojería, diseño y artesanía que ahora incorpora a México a su mapa de distribución.
