Casa Imperial, la brasserie mexicana que debes visitar este fin de semana largo

Por: Jessica Servín

En un fin de semana largo donde la ciudad se llena de planes —desde partidos decisivos hasta la temporada de premios de Hollywood—, encontrar una buena mesa puede ser el mejor pretexto para reunirse. En ese escenario, Casa Imperial inaugura una nueva etapa con un concepto que vale la pena descubrir: una brasserie mexicana que combina tradición local con guiños de la cocina francesa.

Ubicado en una de las esquinas más reconocibles de Polanco, el restaurante apuesta por una experiencia gastronómica relajada y generosa, pensada para acompañar el ritmo del día. La idea es simple pero efectiva: crear un lugar donde la comida se convierta en punto de encuentro, perfecto para ir con amigos, familia o colegas y alargar la sobremesa sin mirar el reloj.

La propuesta culinaria fluye desde el desayuno hasta la cena, con una carta que dialoga entre México y Francia de forma natural. Por la mañana, el menú ofrece combinaciones que mezclan tradición y técnica europea: molletes servidos en baguette de masa madre con queso gruyère, croque madame con bechamel enchipotlada o clásicos mexicanos como chilaquiles con barbacoa, huarache con cecina y quesabirria.

La panadería artesanal —con conchas, croissants y chocolatines recién horneados— junto con café de altura crea el ambiente perfecto para comenzar el día con calma.

Sabores reconfortantes para la comida

Al mediodía, la cocina de Casa Imperial apuesta por platos reconfortantes que funcionan tanto para una comida informal como para una reunión de fin de semana. Entre las opciones destacan la sopa de cebolla gratinada, la clásica sopa de tortilla y el fideo seco, además de tacos generosos al pastor o gobernador.

La carta se completa con ensaladas frescas y recetas equilibradas que invitan a regresar más de una vez.

Por la noche, la propuesta se vuelve más robusta. Pescados preparados con técnica francesa, cortes al carbón y recetas emblemáticas como el pollo con mole poblano conviven con una milanesa estilo vienés que recuerda la influencia europea en la cocina mexicana.

El espacio está diseñado para invitar a la sobremesa. Con una estética que evoca los salones del México clásico, el ambiente resulta elegante pero cercano, ideal para disfrutar sin formalidades y con excelentes bebidas, desde cocteles con o sin alcohol hasta distintos tipos de cafés o digestivos.

Por eso, en un fin de semana donde muchos planes compiten por la atención —desde los partidos decisivos de tenis o fútbol hasta la esperada ceremonia de los Premios de la Academia— reservar una mesa aquí puede ser la mejor forma de comenzar o cerrar el día.

Entre buena comida, conversación y copas compartidas, Casa Imperial confirma que en Polanco todavía hay restaurantes que saben convertir una comida en un auténtico momento de celebración.

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