Por: Jessica Servín
En el pulso incesante de Bvlgari, donde la herencia romana dialoga con una visión audaz del presente, un nuevo nombre se suma a su historia: Dua Lipa es anunciada como Embajadora Global de la Marca.

Desde Roma, la maison confirma una alianza que trasciende la imagen para instalarse en el territorio de la afinidad estética y conceptual. Dua Lipa, una de las figuras más influyentes de su generación, ha construido una trayectoria que combina precisión artística y una identidad inconfundible. Ganadora de múltiples premios —entre ellos los Grammy Awards y los BRIT Awards— y con miles de millones de reproducciones globales, su presencia excede el escenario para convertirse en referencia cultural.
La elección no es casual. En ella conviven determinación y sofisticación, una manera de habitar la feminidad que evita fórmulas previsibles y apuesta por la autenticidad. Ese mismo equilibrio define a Bvlgari: una casa capaz de reinterpretar su legado joyero con códigos contemporáneos, sin perder la intensidad que la distingue desde su fundación en Roma.

“Dua Lipa encarna una visión contemporánea de empoderamiento y libertad que resuena profundamente con los valores de Bvlgari”, afirma Laura Burdese, Directora General Adjunta y futura CEO de la firma a partir del 1 de julio de 2026. La ejecutiva subraya la sintonía entre la artista y la casa italiana, destacando su capacidad para inspirar desde la seguridad y la coherencia creativa.

Para la cantante, el vínculo se sostiene en la admiración mutua. “Es increíblemente especial trabajar junto a una marca icónica como Bvlgari. Estoy encantada de formar parte de una casa que encarna la confianza, la creatividad y la feminidad moderna”, señala. En su universo estilístico, las piezas de alta joyería funcionan como un gesto final que redefine la silueta y la actitud.
Esta nueva etapa propone algo más que una campaña: anticipa una conversación entre música, diseño y carácter. En esa intersección, el brillo no es ornamento, sino declaración.
