Frederique Constant lleva energía solar al Classics Moneta

Por: Izaskun Esquinca

La relojería lleva siglos intentando resolver una misma pregunta: cómo mantener un reloj en marcha durante más tiempo. En el Classics Moneta Solarmetre, Frederique Constant encuentra una respuesta que no depende de aumentar la reserva de marcha de un movimiento mecánico, sino de una fuente de energía mucho más cercana, que es la luz.

El nuevo modelo es el primero de la Maison equipado con el calibre solar FC-120, desarrollado junto con La Joux-Perret. La tecnología se integra en una de las colecciones más reconocibles de Frederique Constant sin modificar su carácter retro moderno. El resultado es un reloj que incorpora una nueva solución energética sin convertirla en el centro de su diseño.

Lanzada en 2024, la colección Classics Moneta toma su nombre del perfil estriado de su bisel, inspirado en el canto de una moneda. Para la nueva variante Solarmetre, la caja crece en funcionalidad mientras reduce su diámetro hasta los 39 mm, una proporción que acerca el modelo a una estética más contenida.

La otra novedad visible está en la carátula. Por primera vez en la colección, Frederique Constant incorpora un acabado granulado, disponible en azul glaciar y blanco nube. A primera vista, la superficie parece opaca; en realidad, es translúcida y permite que la luz atraviese el conjunto para alimentar las células fotovoltaicas situadas debajo.

Pero, ¿cómo funciona? Lo menos habitual ha sido conseguir que las células fotovoltaicas puedan integrarse en un reloj mecánico y visualmente discreto sin comprometer sus proporciones. El FC-120 aborda precisamente ese problema. El movimiento solar está construido en diferentes niveles. En la parte superior se encuentra la carátula translúcida; debajo se sitúan las células fotovoltaicas y, en el nivel más profundo, el calibre que gestiona la energía.

La luz que atraviesa la carátula se convierte en electricidad y se almacena en una batería recargable. Un circuito integrado distribuye esa energía entre el funcionamiento inmediato del reloj y la reserva almacenada.

El resultado es una autonomía que cambia la relación habitual entre el reloj y su fuente de energía. Con suficiente luz, el movimiento puede funcionar de manera continua. En completa oscuridad, conserva energía durante hasta 10 meses. Cuando vuelve a recibir luz, necesita apenas 10 segundos para ponerse nuevamente en marcha, mientras que un minuto de exposición proporciona energía suficiente para aproximadamente un día de funcionamiento.

El diseño conserva los elementos que han definido a la colección: el reborde acanalado, la caja de perfil fino, las manecillas Dauphine y los índices aplicados y facetados. Una ventana de fecha ocupa una posición discreta y evita sobrecargar la composición.

La nueva caja de 39 mm representa, además, una nueva proporción para el Classics Moneta. El diámetro permite mantener la presencia del reloj en la muñeca, pero con una escala que puede resultar más versátil para distintos estilos y ocasiones. Cada referencia se entrega con dos correas intercambiables: una de piel con estampado de cocodrilo y otra de malla milanesa. La posibilidad de alternarlas permite modificar el carácter del reloj sin alterar su diseño esencial.

Son varias las primeras veces que reúne esta edición: es el primer Frederique Constant con tecnología solar, el primer Classics Moneta en 39 mm y el primero de la colección con carátula de acabado granulado. También es la primera vez que la línea incorpora dos opciones de brazalete de serie.

Quizá el aspecto más interesante del Classics Moneta Solarmetre sea precisamente la manera en que esconde su innovación. La energía solar está presente en cada parte funcional del reloj, pero no domina su apariencia. Ese equilibrio resulta coherente con la trayectoria de Frederique Constant, una firma que desde su fundación ha desarrollado una propuesta basada en combinar diseño, manufactura y soluciones técnicas dentro de un mismo producto.

Con el Classics Moneta Solarmetre, la marca lleva esa filosofía hacia una fuente de energía distinta. El reloj mantiene los códigos visuales que han convertido al Moneta en una de sus colecciones reconocibles, mientras el calibre FC-120 introduce una tecnología que puede transformar la experiencia de uso. Las piezas de Frederique Constant están disponibles en: Berger JoyerosPeyrelongue ChronosGhibertiEl Palacio de HierroLiverpoolOnoreJoyería OmegaGuvier

Deja un comentario