Por: Jessica Servín
Quince años después de su apertura, el Swatch Art Peace Hotel continúa funcionando como un espacio donde el arte encuentra tiempo, lugar y libertad para desarrollarse. Para conmemorar este aniversario, Swatch presenta una colección de seis relojes creados a partir del trabajo de seis artistas de distintas generaciones y disciplinas, todos originarios de China, país donde se encuentra la residencia.
El Swatch Art Peace Hotel abrió sus puertas el 1 de noviembre de 2011 en Shanghái. Desde entonces, el proyecto ha reunido a artistas de diferentes procedencias para vivir y trabajar durante sus residencias, convirtiendo el intercambio entre disciplinas y culturas en parte de su identidad.
La colección de aniversario parte precisamente de esa experiencia. Cada artista seleccionó una obra vinculada con su práctica y la transformó en el lenguaje gráfico de un reloj Swatch. El resultado reúne seis interpretaciones que van del arte digital y la pintura a la gráfica urbana y la exploración de líneas.

Digi-Blossoming, de Luo Bi, lleva al reloj el universo digital de la artista, especializada en ecosistemas virtuales y diseño 3D. Su propuesta explora una estética cyber que se aleja de las convenciones del arte digital para imaginar un mundo más allá de lo humano, inspirado en la vitalidad y las formas de las flores.
La arquitectura de Shanghái es el punto de partida de Bund-Astic, de Feng Bin. El artista trabaja con pinturas cerámicas que combinan referencias de la tradición china con temas de la cultura contemporánea. En el reloj aparecen más de 20 edificios del Bund, con la silueta del Swatch Art Peace Hotel como uno de los elementos centrales.

Flowering Plum, de Han Feng, parte de uno de los motivos recurrentes en el trabajo del artista: los ciruelos en flor. Su práctica combina la pintura y el collage con referencias a la tradición china de la tinta y recursos visuales de la China contemporánea. En el reloj, ese lenguaje adquiere una composición de líneas y formas delicadas.
Desde el arte urbano llega Street Eye, de Green Lava, cuyo trabajo combina plantas, animales, figuras humanas y símbolos asociados con la vida en las ciudades. El resultado refleja una estética que se mueve entre el orden y el caos y que traslada al reloj la energía característica de su obra.
La artista Wang Shuai, originaria de Shanghái, aporta Curvilinear, una reinterpretación de Thirty Thousand Lines, obra que desarrolló durante su residencia. Sus composiciones se distinguen por el uso de líneas en blanco y negro, y en esta pieza el trazo se convierte en una representación de los distintos caminos que pueden tomarse a lo largo de la vida.

El sexto diseño es Blow Away, de Yu Yang (YY), artista con raíces en el grafiti y el arte urbano. Su trabajo mezcla referencias de Oriente y Occidente, tradición china y cultura pop. Para Swatch, creó un reloj amarillo protagonizado por Guan Xiao Ye, uno de sus personajes recurrentes, acompañado por mensajes chinos asociados con la buena fortuna.
La colección Swatch Art Peace Hotel está disponible en China y en el resto del mundo, tanto en tiendas Swatch como en su plataforma online.
