Ultrajewels despide una era con la tradicional Mystic Party entre relojería y ritual

Por: Jessica Servín

La despedida de una etapa también puede convertirse en una declaración de intenciones. Así ocurrió el pasado 10 de julio, cuando Ultrajewels reunió a invitados, clientes, medios y representantes de las principales marcas relojeras del mundo en una edición especial de Mystic Party, una celebración concebida para cerrar un ciclo y anticipar el futuro de la firma mexicana.

La experiencia comenzó incluso antes de cruzar la puerta. Durante todo el día, la ubicación del evento permaneció en secreto. La única pista era una visita previa a Luxury Avenue, donde Ultrajewels presentó una selección de piezas extraordinarias de manufacturas como Arnold & Son, De Bethune, Blancpain, Breitling, Hublot, Omega, Zenith, Bovet, IWC Schaffhausen, Panerai y Bvlgari. Así como de la joyería de Chimento.

Cuando finalmente llegó el momento de la celebración, la sorpresa estaba a unos pasos del propio complejo comercial. Una entrada discreta conducía a un espacio completamente transformado para la ocasión, donde una bebida de bienvenida marcaba el inicio de una noche inspirada en el concepto The Secret Society. Con un estricto dress code Mystic Cocktail, el ambiente apostó por una estética envolvente que mezcló iluminación tenue, simbolismo y una atmósfera cuidadosamente diseñada para que el misterio fuera parte de la experiencia.

Antes de dar paso a la fiesta, Pepe García, CEO de Ultrajewels, compartió un mensaje que fue mucho más allá de un discurso protocolario. El directivo anunció el cierre definitivo de una etapa que comenzó hace 22 años en esa ubicación, al tiempo que agradeció el respaldo de las marcas, clientes, colaboradores y medios que han acompañado el crecimiento de una empresa orgullosamente mexicana.

«Hoy nos despedimos de esta casa… estos 22 años concluyen aquí para terminar un capítulo, pero el próximo año, cuando nos estaremos mudando a la isla, comenzará un nuevo capítulo de Mystic Party», expresó García frente a los asistentes.

También destacó el papel de las firmas relojeras que han construido esta historia junto a Ultrajewels y reconoció el trabajo de su equipo, así como el apoyo de su familia y de la prensa especializada, a quienes definió como aliados para contar la evolución de la compañía. Su mensaje concluyó con una invitación a seguir formando parte de una historia que, aseguró, continuará escribiéndose con experiencias memorables.

La noche mantuvo el mismo nivel de detalle en cada uno de sus momentos. El menú fue diseñado por el chef Edgar Núñez, mientras que la mixología estuvo a cargo de Handshake Speakeasy, uno de los bares más reconocidos de la escena internacional. La música tomó el relevo con un live set de Victoria Volkova, que acompañó una velada donde el lujo se entendió desde la experiencia y no únicamente desde los objetos.

Entre las distintas activaciones destacaron un espacio de fotografía, mesas de cartas y póker, lecturas de tarot y una estación de grabado personalizado para estuches de relojes, un guiño que conectó la personalización con el universo de la alta relojería.

Más que una fiesta, Mystic Party funcionó como el epílogo de una dirección que marcó más de dos décadas para Ultrajewels y como el primer adelanto de la siguiente etapa de la compañía que tendrá una gran locación en el Centro Comercial La Isla. Una celebración donde el misterio fue el hilo conductor, pero cuyo verdadero protagonista fue el tiempo: el que ha construido la historia de la firma y el que está por comenzar.

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