Universal Genève convierte la alta relojería en alta costura

Por: Jessica Servín

Universal Genève nos presenta su nueva colección Couture que no busca homenajear una época específica ni competir en complicaciones imposibles, busca provocar deseo desde la forma, la textura y la presencia.

Por ello, la maison suiza presenta estas cuatro de piezas concebidas como objetos únicos, desarrolladas bajo una lógica más cercana al atelier de alta costura que a la producción relojera tradicional. Brazaletes escultóricos que esconden discretamente la carátula, cajas revestidas de ópalo, zafiro y rubí, superficies trabajadas como si fueran joyas contemporáneas y una atención obsesiva al detalle.

El resultado no se siente ornamental sino preciso. Y es que, cada reloj parece pensado para existir sobre la piel antes que dentro de una vitrina. Ahí está, probablemente, la mayor virtud de Couture donde la sofisticación aparece en equilibrio.

Universal Genève recupera en esta colección su capacidad de convertir el reloj en un ejercicio estilístico con identidad propia. No por casualidad, la firma vuelve a abrazar el espíritu del “Couturier de La Montre”, un concepto que definió su época más audaz y que hoy reaparece reinterpretado desde una sensibilidad mucho más contemporánea.

Las cuatro piezas de la colección

La primera de ellas es Disco Mini Couture Fire Opalo. Toma el diseño contemporáneo del Disco Mini y lo lleva al terreno de la alta joyería. La pieza está construida alrededor de una carátula de ópalo poco común, seleccionada por su profundidad y por la intensidad de sus reflejos cromáticos.

El bisel incorpora una combinación precisa de zafiros azules, tsavoritas y aguamarinas, organizadas para acompañar los cambios de color naturales del ópalo. La caja de oro rosa de 18 quilates se combina con el característico brazalete flexible rígido del modelo Disco Mini, disponible en tres tamaños. El resultado es una pieza muy visual, pero cómoda y fácil de usar.

Le sigue Dioramic Couture Imperial Jade. Esta pieza reinterpreta el Monodatic de 1956, conocido por su bisel ancho y plano y por su pequeña esfera en contraste. Aquí, Universal Genève transforma ese diseño en un reloj mucho más escultórica, centrada en la profundidad y la textura.

El bisel abombado y la caja calada generan una sensación arquitectónica, reforzada por esmeraldas dispersas y detalles en esmalte champlevé. En el centro aparece una esfera de jade imperial que aporta contraste y carácter. Todo está realizado en oro rosa de 18 quilates.

Mientras que, Cabriolet Couture Blue Mother-of-Pearl Marquetry, inspirado en un modelo de 1933, el Cabriolet Couture mezcla joyería y relojería en un brazalete Art Déco con carátula secreta. La construcción gira alrededor de formas rectangulares repetidas y rotadas para crear una estructura geométrica muy marcada.

La carátula oculta se revela mediante el sistema de bisagra característico de Universal Genève. Las cajas de oro blanco están decoradas con un patrón de espiga realizado con zafiros baguette en tres tonalidades distintas. Ese mismo motivo aparece en la esfera a través de una marquetería de nácar azul, ejecutada con mucho detalle y equilibrio visual.

Finalmente está el Disco Maxi Couture Ruby-Heart. Diseñado específicamente para la colección Couture, el Disco Maxi lleva el lenguaje del Disco Mini a una escala mucho más contundente, con una caja de 42 mm. La carátula de rubí incorpora un degradado de zafiros rosas talla baguette que cambia según la luz. Ese juego cromático continúa en la caja, con zafiros baguette en el anillo interior y zafiros redondos en el bisel exterior. La pieza se completa con una correa de aligátor color borgoña.

Sin duda, Universal Genève nos conquista con estas pequeñas esculturas del tiempo donde lo extraordinario aún se puede llevar en la muñeca.

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