Por: Jessica Servín
La nueva colección de gafas de Dolce&Gabbana no busca imponerse: se acerca. Devotion SS26 propone una lectura más íntima del lujo, donde cada montura parece pensada para quien la lleva —no para quien la observa. Estas son seis claves para entenderla.
1. El corazón como lenguaje
El Sagrado Corazón, ya familiar en el universo de la casa, deja de ser ornamento para convertirse en signo central. Aparece en varillas, bisagras y detalles metálicos, siempre en dorado, como si cada pieza llevara una firma emocional más que estética.

2. Roma, más atmósfera que escenario
Rome no funciona aquí como postal, sino como ritmo. La campaña toma su mezcla de historia y presente para construir una narrativa visual donde lo clásico no se congela y lo contemporáneo no rompe. Todo convive.
3. Siluetas que no necesitan exagerar
Ovaladas, cat-eye, cuadradas. Las formas remiten al archivo —años 50, gestos vintage— pero se afinan en proporciones actuales. Modelos como DG4537 o DG4536 se sienten familiares sin caer en nostalgia evidente.
4. El acetato como superficie viva
Las monturas trabajan el material con intención: negro profundo, habana, rosa translúcido o estampados de leopardo en tonos poco previsibles. No hay estridencia, pero sí carácter. La luz juega un papel clave en cada acabado.
5. Detalles que se descubren de cerca
Logotipos grabados a láser, bisagras con acentos metálicos, varillas anchas que funcionan casi como lienzo. Nada está ahí para llamar la atención de inmediato; todo se revela en la segunda mirada.
6. Una idea clara de feminidad
Desde las cat-eye ópticas DG3440 hasta las versiones más estructuradas como DG3441, la colección dibuja una feminidad que no es frágil ni rígida. Es precisa. Hay suavidad en las líneas, pero también decisión en la presencia.

