Por: Izaskun Esquinca
Hay materiales que cuentan historias antes de ser moldeados. El bronce —aleación CuSn8 compuesta por 92% cobre y 8% estaño— pertenece a esa estirpe. Vinculado al mundo náutico desde hace siglos, ha vestido hélices, instrumentos de navegación y ojos de buey. Aquí, en el nuevo BR-03 Diver Black Bronze adquiere un matiz dorado cobrizo que evoca las cubiertas de teca y el refinamiento de los puertos mediterráneos.
Pero lo verdaderamente seductor del bronce es su condición orgánica: evoluciona, se oxida, se transforma. Cada pieza desarrolla una pátina irrepetible según el uso, la humedad o el aire marino. En otras palabras, cada reloj termina por convertirse en una autobiografía metálica de su propietario. Para el coleccionista contemporáneo, esa dimensión viva es puro fetichismo relojero.
Fiel al ADN de la firma, la caja de 42 x 42 mm conserva la emblemática arquitectura “círculo dentro de un cuadrado”, trasladando el lenguaje de los instrumentos aeronáuticos al universo del buceo. En Bell & Ross, incluso un diver desafía la ortodoxia circular.

La carátula negra lacada en acabado brillante genera un contraste magnético con la caja de bronce. Los índices tipo “bañera” y las agujas esqueletizadas —rellenas de Super-LumiNova® blanca de emisión verde— garantizan legibilidad para cualquier omento. El bisel giratorio unidireccional en bronce macizo, con aro de cerámica negra pulida y marcas luminiscentes X1, subraya su vocación técnica sin sacrificar elegancia.
Más allá de su ADN instrumental, el BR-03 Diver Black Bronze destila una sofisticación relajada. Hay en su combinación cromática —negro profundo y bronce dorado— un guiño al lujo informal de la Riviera: yates clásicos, sol mediterráneo, noches en el puerto. Es un reloj que transita con naturalidad del traje de baño al saco desestructurado; deportivo, sí, pero con una presencia que no pasa inadvertida.

Hay que señalar que este nuevo guardatiempos de la casa Bell & Ross cumple estrictamente con la norma ISO 6425 para relojes de buceo profesionales. Hermético hasta 300 metros, integra corona enroscada con inserción de caucho, fondo de acero atornillado y cristal de zafiro antirreflejante extra grueso.
En su interior late el calibre automático BR-CAL.302-1, con frecuencia de 28,800 alternancias por hora (4 Hz) y una reserva de marcha de 54 horas. Precisión, robustez y seguridad: la tríada indispensable para cualquier instrumento submarino serio.
El BR-03 Diver Black Bronze sintetiza el manifiesto de Bell & Ross: funcionalidad sin concesiones, legibilidad absoluta y una estética poderosa que trasciende modas. Se entrega con correa de caucho negro para inmersión y una adicional en tela sintética ultrarresistente para el día a día, reforzando su versatilidad, y es una edición limitada de 999 piezas. Dejando en claro que llevará la huella de quien lo pertenezca. Las piezas de Bell & Ross están disponibles en Peyrelongue Chronos, Berger Joyeros, Liverpool Insurgentes y Torres Joyas Puebla
