Por: Izaskun Esquinca
Hay pocas marcas relojeras que puedan presumir una relación tan estrecha con Hollywood como Hamilton. Con más de 500 apariciones en películas y series, Hamilton se ha ganado el título de «la relojera de los cineastas». Desde clásicos de Hollywood hasta producciones de ciencia ficción, la marca ha demostrado que un reloj puede ser mucho más que un accesorio cuando forma parte del lenguaje cinematográfico.
La colaboración con el director británico Christopher Nolan no nació con La Odisea. El vínculo entre ambos comenzó hace más de una década y se ha fortalecido película tras película. Uno de los momentos más recordados llegó con Interstellar (2014), cuando Hamilton desarrolló el célebre Murph, un reloj creado específicamente para la historia y que terminó convirtiéndose en una pieza de colección para los aficionados al cine y la relojería.
Después, la relación continuó con Tenet (2020), donde la manufactura desarrolló un reloj especialmente diseñado para responder a las complejas necesidades narrativas de la película. Más recientemente, durante la producción de Oppenheimer (2023), Nolan recurrió nuevamente a Hamilton, aunque con una misión muy distinta: necesitaba relojes auténticos de época para recrear con precisión el contexto histórico del físico estadounidense. Gracias a su amplio archivo histórico y su legado relojero, Hamilton proporcionó varias piezas vintage que ayudaron a reforzar el rigor visual de una cinta que terminaría conquistando siete premios Oscar.

Para La Odisea, la nueva superproducción de Nolan, existía un reto poco habitual. La historia transcurre muchos siglos antes del nacimiento de la relojería mecánica, por lo que resultaba imposible integrar un reloj dentro de la narrativa.
Hamilton y Christopher Nolan desarrollaron conjuntamente una edición limitada basada en la iconografía del héroe Odiseo. El casco, la espada y los elementos propios de la Edad del Bronce se transforman en detalles de diseño que convierten al reloj en una pieza cargada de simbolismo. El resultado es una reinterpretación del Khaki Field Automatic con una personalidad completamente nueva.

Su caja de bronce de 42 mm remite inmediatamente a las armas y armaduras utilizadas durante la Edad del Bronce, mientras que la esfera negra incorpora un patrón en bronce inspirado en la textura del casco de Odiseo.
Las manecillas adoptan la forma de una espada, el índice de las doce horas reproduce uno de los remaches presentes en la vaina del arma del héroe y el fondo de caja, realizado en titanio, muestra un grabado del casco de Odiseo acompañado por la firma de Christopher Nolan.
En el interior encontramos el movimiento automático H-10 con espiral de Nivachron™, capaz de ofrecer hasta 80 horas de reserva de marcha. La pieza se complementa con una correa de piel marrón, cristal de zafiro con doble tratamiento antirreflejos y resistencia al agua de 100 metros.
Uno de los detalles más singulares de esta edición limitada es que cada ejemplar se entrega acompañado por una réplica del broche de Atenea, el amuleto que Penélope entrega a Odiseo dentro de la película. Más que un accesorio adicional, se trata de un auténtico objeto de colección pensado para acercar al propietario a la experiencia cinematográfica.

La producción estará limitada a 2,112 piezas, una cifra elegida por su carga simbólica. El número 12 aparece repetidamente en la obra de Homero: desde los 12 barcos enviados a Troya hasta la prueba de las 12 hachas que Odiseo debe superar para demostrar su identidad.
Khaki Field Auto The Odyssey Limited Edition no busca únicamente atraer a los coleccionistas de Hamilton. También representa uno de los ejemplos más interesantes de cómo la relojería puede convertirse en una extensión del lenguaje cinematográfico cuando detrás existe una colaboración genuina entre una manufactura y uno de los directores más influyentes de nuestro tiempo.
