Por: Izaskun Esquinca
Después de la llegada del BR-05 Blue Diamond Eagle, hace algunas semanas y reseñada en este mismo sitio. La firma comandada por Carlos A. Rosillo y Bruno Belamich nos trae una variación donde eleva la pieza con un fino detalle de diamantes alrededor de su bisel. El resultado es una creación que combina la precisión relojera suiza con una dimensión poética inspirada en el firmamento, transformando uno de los modelos más elegantes de la colección urbana de Bell & Ross en una auténtica joya contemporánea.
La nueva versión del BR-05 Blue Diamond Eagle Diamond de 36 mm conserva la personalidad arquitectónica que caracteriza, sin duda, a la colección BR-05, pero añade un nivel superior de refinamiento gracias a un bisel engastado con 108 diamantes que enmarcan una espectacular carátula de aventurina azul. El efecto visual recuerda a un cielo nocturno salpicado de estrellas, una imagen que cobra aún más fuerza con la representación de la constelación del Águila mediante siete diamantes cuidadosamente colocados sobre la carátula.

La inspiración astronómica no es casual. La constelación Águila, visible durante las noches de verano en el hemisferio norte, ha sido históricamente asociada con la fuerza, la libertad y la capacidad de elevarse por encima de los límites. Valores que dialogan de manera natural con el ADN de Bell & Ross, que desde su fundación ha encontrado en el mundo de la aviación una fuente constante de inspiración.
El trabajo artesanal detrás de esta pieza es particularmente notable. La carátula , al igual que su predecesor, está realizada en aventurina azul Goldfluss, un material cuya fabricación y mecanizado requieren una precisión extrema. Cada diamante que conforma la constelación ha sido colocado mediante una compleja técnica de engaste sobre soportes de latón hechos a medida, garantizando tanto la estabilidad de las piedras como la fidelidad en la reproducción del mapa celeste. La estrella Altair, la más brillante de la constelación, se representa mediante el diamante de mayor tamaño, situado entre las posiciones de las 10 y las 11 horas.

Para Bruno Belamich, cofundador y director creativo de Bell & Ross, esta referencia representa mucho más que un reloj. Se trata de una pieza que fusiona microingeniería, ciencia de materiales y artesanía de alta joyería, dando vida a una creación cuya dimensión simbólica y emocional trasciende la función de medir el tiempo.
En el apartado técnico, el BR-05 Blue Diamond Eagle Diamond está equipado con el calibre automático BR-CAL.329, que ofrece una reserva de marcha de 54 horas. Su caja de acero pulido y satinado de 36 mm de diámetro y apenas 8.7 mm de grosor mantiene la elegancia característica de la colección, mientras que la hermeticidad de 100 metros garantiza un desempeño acorde con los estándares funcionales de la casa relojera.
El fondo de caja incorpora otro guiño a su inspiración astral mediante un grabado láser de la constelación del Águila, mientras que el brazalete integrado de acero refuerza la estética contemporánea del conjunto. Las piezas de Bell & Ross están disponibles en Peyrelongue Chonos y KOGAN Luxury House.
