La nueva Longines Master Collection Year of the Horse no es solo una edición limitada; es una pieza construida a partir del movimiento, la tradición y un diálogo poco frecuente entre relojería suiza y arte contemporáneo chino.
Para celebrar el Año del Caballo, Longines recurre a un símbolo que le resulta profundamente familiar. Desde el siglo XIX, la marca mantiene un vínculo estrecho con el mundo ecuestre, compartiendo valores como la precisión, la elegancia y el rendimiento, además de su papel histórico como cronometrador oficial en competiciones internacionales. En esta ocasión, ese lazo se expresa de forma más poética que técnica.
El punto de partida es la colaboración con el Museo de Arte Peon en Chongqing, que permite trasladar al reloj la energía del célebre cuadro Caballo a galope del artista chino Peon Xu. Reconocido por fusionar el realismo occidental con la tradición pictórica china, Xu convirtió al caballo en un motivo central de su obra: una figura cargada de tensión, velocidad y vitalidad. Su legado continúa aquí bajo la curaduría de su hijo, Qingping Xu, calígrafo de renombre.
El resultado es una narrativa visual que se despliega tanto en el frente como en el reverso del reloj. La carátula roja, con acabado cepillado y efecto rayos de sol, presenta un sutil degradado que remite al amanecer, un momento de transición, inicio y expectativa. No es un rojo estridente, sino profundo y contenido, pensado para convivir con la elegancia clásica de la colección Master. Las agujas doradas y los índices aplicados aportan equilibrio visual, mientras que la indicación de fases de la Luna a las 6, integrada con el fechador, refuerza el carácter contemplativo de la pieza.

Al girar el reloj, el relato se intensifica. A través del fondo transparente, el rotor dorado del calibre automático muestra el caballo grabado en pleno galope, acompañado por el sello personal de Peon Xu. Con cada movimiento de muñeca, la figura parece cobrar vida, convirtiendo la masa oscilante en algo más que un componente funcional: un gesto artístico en constante acción.
El texto caligráfico que acompaña la imagen, “奔马得势”, puede leerse como una afirmación de impulso y oportunidad. Habla de avanzar con fuerza, de encontrar el momento propicio y aprovecharlo. Es un mensaje que conecta tanto con el simbolismo cultural del Año del Caballo como con la filosofía de Longines, donde el progreso siempre ha ido de la mano de la continuidad.

Desde el punto de vista técnico, la pieza mantiene la solidez que define a la colección. La caja de acero inoxidable de 42 mm alberga el calibre exclusivo Longines L899.5, un movimiento automático con espiral de silicio y 72 horas de reserva de marcha. La elección de una correa de cuero negro con cierre desplegable de seguridad refuerza su perfil clásico y subraya su condición de reloj pensado para acompañar, no para imponerse.
Limitado a 2026 ejemplares en todo el mundo, el The Longines Master Collection Year of the Horse no busca ser un objeto de temporada, sino una pieza con narrativa propia. Un reloj donde el tiempo no solo se mide, sino que se interpreta: como movimiento constante, como herencia compartida y como una forma elegante de mirar hacia adelante.


