Así es, el nuevo Chronograph Heritage, una pieza que celebra la historia, el arte y la pasión de Cuervo y Sobrinos. Y es que, en un universo dominado por la homogeneidad, la casa reivindica su carácter singular con este reloj que condensa la excelencia helvética con la calidez cubana. Cada línea, cada detalle, parece narrar una historia tejida entre los talleres de Suiza y las calles luminosas de La Habana.

El modelo se presenta en dos versiones que encarnan distintas expresiones de sofisticación. La edición limitada de 82 ejemplares luce una esfera blanca lacada, con índices y agujas en oro rosa que irradian refinamiento. Su número conmemora el año de fundación, 1882, una cifra cargada de simbolismo. La versión con esfera negra, destinada a producción regular, aporta un toque contemporáneo que se adapta con naturalidad a cualquier ocasión, sin perder su carácter distinguido.
Además, esta pieza late al ritmo de una ciudad inmortal. Sus contadores inspirados en los años cuarenta evocan los clubes de jazz, los cigarros perfumados y el magnetismo de las noches habaneras. Es un tributo vivo al esplendor de una era en la que el tiempo se disfrutaba con la misma pasión con que se saborea un buen ron.


El interior del Chronograph Heritage alberga el calibre automático La Joux-Perret L110, un movimiento que refleja la búsqueda constante de perfección. Su arquitectura de rueda de pilares garantiza una activación suave, mientras que la reserva de marcha de 60 horas confirma la fiabilidad técnica. A través del fondo de zafiro se admira un rotor grabado con el escudo CyS y decoraciones en forma de abanico: un espectáculo de savoir-faire relojero.
La caja de acero inoxidable de 41 mm combina proporciones armónicas y confort en la muñeca. Su cristal de zafiro doblemente curvado potencia la legibilidad y evoca el encanto de los guardatiempos clásicos. La hermeticidad de 5 ATM y la correa de piel de aligátor de Luisiana, sujeta por un cierre desplegable, completan un conjunto que se percibe tanto robusto como refinado.

Desde 1882, Cuervo y Sobrinos mantiene viva su herencia cultural y estética. Ninguna otra casa de alta relojería puede presumir un linaje tan genuinamente latino dentro del panorama suizo. Con el Chronograph Heritage, la firma reafirma su promesa de fusionar precisión e inspiración, técnica y emoción. El estuche en forma de humidor —un guiño a sus raíces— encierra algo más que un reloj: resguarda una historia que sigue latiendo con ritmo propio.
