La magia de Tiffany & Co. volvió a deslumbrar, esta vez en la primera edición del Grand Prix de la Haute Joaillerie en Mónaco, donde la icónica casa recibió el Premio Especial del Jurado y el Premio al Patrimonio. Este evento internacional celebra la excelencia en diseño, artesanía y legado, y se llevó a cabo en la legendaria Salle des Étoiles, en una gala presidida por la reconocida periodista Fabienne Reybaud.
El jurado destacó a Tiffany & Co. por su maestría incomparable, innovación y legado histórico. Entre las joyas que conquistaron los corazones, brilló el collar Cascade, con 18 perlas naturales de agua salada y más de 1,200 diamantes, y el collar Shooting Star, con un diamante tipo IIa de casi 19 quilates, que puede transformarse en un anillo. También se reconoció la reinterpretación del icónico Bird on a Rock con diamantes rosados Argyle™, y la emblemática gargantilla Butterflies de Jean Schlumberger, un ícono de 1956.
Esta doble distinción confirma que Tiffany & Co. sigue siendo sinónimo de lujo, creatividad y herencia en el mundo de la alta joyería, combinando arte, historia y un savoir-faire que trasciende generaciones.




