Con sus 37 mm de diámetro, Chronographe Télémètre es la más reciente apuesta de Angelus, fundada en el siglo XIX en la zona relojera de Lelocle. La firma se especializó en la creación de relojes de cronógrafo, así como de piezas con alta complicación, de viaje con carátula múltiple, que ofrecían una amplia reserva de marcha, y relojes de alarma. Piezas que forjaron mucha de su reputación y que continúan perpetuándose en sus nuevas creaciones, como el Chronodate o el Instrument de Vitesse, por mencionar algunos.



Esa experiencia técnica es la que los ha llevado a mantenerse vigentes, al tiempo que ofrecen piezas contemporáneas y con un aspecto retro que conquista a los coleccionistas más exigentes, mismos que hoy deben detenerse a explorar los tres nuevos ejemplares de Chronographe Télémètre: Dos de acero. Uno con carátula en color rosa y otro con carátula color gris. Ambos son de 25 piezas cada uno. Mientras que el reloj más deseado se ha editado en solamente 15 ejemplares y en caja de oro amarillo.

La característica principal de este nuevo guardatiempos es su mono pulsador, desde donde se puede utilizar el cronógrafo, así como el telémetro. Sin duda, toda una pieza digna de llevar el sobrenombre de «herramienta». Y es que, la función de telémetro, es una escala vinculada a las manecillas del cronógrafo que, básicamente, sirve para medir la distancia entre una persona y un fenómeno. Es decir, el cronógrafo se activa cuando el fenómeno atmosférico — como la caída de un rayo durante una tormenta— resulta visible y se detiene cuando es audible. Todo sencillamente calibrado en la carátula de esta pieza, a base de kilómetros, mismos que corresponden a la duración dividida de la velocidad del sonido, que es de aproximadamente 1240 km/h.

Hay que subrayar que, para que funcione el telémetro como el cronógrafo, es gracias a que el reloj se impulsa por el calibre A5000, movimiento de carga manual, que ofrece 42 horas de reserva de marcha, así como un segundero pequeño situado a las 9 horas y un totalizador de 30 minutos localizado a las 3 horas. Además, el órgano regulador ofrece una frecuencia de 3 Hz, es decir, 21, 600 alternancias por hora, mientras que el cronógrafo se ha construido sobre una rueda de pilares y un embrague horizontal, fieles a los que se lanzaron entre los años 40 y 70. Sin duda, una colección irrepetible.
