Laurent Ferrier siempre ha sorprendido por su clasicismo tanto estético como técnico. Su experiencia en relojería los ha llevado a ganar el Premio de Tourbillon durante los premios a lo mejor de alta relojería. Además, son conocidos como GPHG con el guardatiempos Grand Sport Tourbillon Pursuit. Pero ahora, esta firma mira al cielo y lanza dos versiones del reloj Classic Moon, donde ha colocado un preciso calendario anual, y se han dado a la tarea de incorporar, por primera vez, una indicación de fases lunares. Todo bajo la silueta de la caja Classic galardonada en 2010, por los premios GPHG.

Las recientes piezas de Classic Moon, se han creado con una dimensión de 40 mm, tanto en acero (Classic Moon blue) como en oro rojo ( Classic Moon Silver) donde, sin duda, resaltan las fases lunares de su carátula, mismas que se encuentran terminada en cristal de aventurina, gracias a las expertas manos de los artesanos de cristal en Murano, Italia. Quienes han grabado a la Luna y las estrellas para darle más realismo al astro y sus brillantes acompañantes. Ambos elementos se han rellenado con Super-Luminova. También los discos de las fases lunares se han adornado con esmalte “azul petróleo” que le otorgan un efecto brillante.

Ambas piezas de Classic Moon se encuentran impulsadas por el calibre LF126.02 que, vale la pena mencionar, está basado en un previo calibre con calendario anual ( LF126.01). Aunque esta nueva versión viene revitalizada en su reserva de marcha, ya que ofrece 80 horas. Así, un total de 30 nuevos componentes se han integrado para darle vida al reciente calibre y mejorar su rendimiento. Además, se agrega un útil indicador de reserva de marcha localizado en la parte trasera de la pieza y visible, gracias, a su cristal de zafiro. Desde donde, se puede apreciar, también, todo el trabajo artesanal de sus puentes terminados en Côtes de Gèneve, así como el acabado circular en su platina.
