Es la más reciente colección de relojes de la firma italiana fundada en 1921 que se extiende, como ellos mismos lo dicen, en dos capítulos. El primero deja ver a las piezas con un aspecto deportivo, pero al mismo tiempo elegante en dos versiones automáticas de 41 mm, y tres variantes en cronógrafo que se dejan ver en negro, azul y verde, fieles a la complicación que se acompaña de subesferas y pulsadores, además de un taquímetro que permite traducir el tiempo medido en velocidad.


El segundo capítulo ofrece a los entusiastas de Gucci, dos piezas muy femeninas, incluso en su tamaño, 29 mm para la caja. Ambas piezas se han decorado con diamantes que acompañan carátulas en color plata realzada con tonos rosas, mientras otra se deja ver en rosa completamente.


Todas las piezas de la colección Gucci Interlocking, son reconocibles por acompañarse del motivo «G» entrelazado en el segundero, además de estar acompañados de una caja tipo «cojín» que, sin duda, refleja el espíritu contemporáneo de la casa italiana bajo la guía de Jean-Francois Palus, presidente y CEO, así como por la dirección creativa de Sabato de Sarno.
