¿Por qué la relojería mecánica debería verse limitada por la tradición? ¿Por qué no inspirarse en la mecánica, estética, confort y rendimiento? Esas fueron las preguntas que el experimentado relojero Stéphane von Gunten se formuló y por ello fundó su propia firma relojera Haute-Rive, que significa «costa-alta», en referencia a la zona costera del Lago de Neuchatel donde uno de sus ancestros relojeros Irénée Aubry fundó su taller y creo uno de los relojes de bolsillo más icónicos de la época llamado Hebdomas, todo un suceso y es que el guardatiempos ofrecía un impulso de energía que se extendía hasta los ocho días, toda una revolución en terminos de reserva de marcha, si tomamos en cuenta que eran principios del Siglo XX, además hay que señalar que dicho reloj de bolsillo se producia al ritmo de mil piezas por día, otro logro técnico para la época.

Hay que recordar que Stéphan von Gunten fue director de Investigación e Innovación en Ulysse-Nardin, desde donde dejó un legado de patentes desde su liderazgo en 2007. Patentes como el escape de ancora de Ulysse, el escape de fuerza constante, así como innovadores sistemas de rebobinado de marcha, varios modelos Freak como el Innovisión 2 y el Freak NeXt son algunas de sus creaciones.Con estas credenciales, así como el conocimiento y experiencia relojera Stéphane von Gunten fundó está nueva firma que, sin duda le habla a los más puristas que rechazan ir más allá de los límites.

Así recientemente y bajo la firma de su creación Haute-Rive el incasable relojero nos trae su primera piezas Honoris I, la colección inaugural de la joven firma donde la alta relojería, tradición e innovación cobran un nuevo signficado en oro amarillo u oro blanco donde se puede ver un tourbillon misterios y volante al lado de una carátula terminada en esmalte de tipo grand feu, así como un terminado del bisel de reloj a mano. Es, además, en está pieza que von Gunten perpetua el trabajo de su ancestro, Irénée Aubry, al llevar un paso más allá la reserva de marcha hasta lograr crear el primer reloj de mil horas de reserva de marcha, además de ser razonablemente delgado, alrededor de 11.95 mm de grosor y 42.5 mm de diametro.

El nuevo Honoris I de Haute-Rive, se impulsa con el calibre HR01 donde von Gunten incremento el tamaño del muelle espiral al máximo, claro siempre respetando las dimensiones del reloj, por ello sólo incluyó un barrilete, lo que le permitió, además conservar una caja de tamaño normal y contrario a lo que otras firmas relojeras han logrado presentando cajas sobredimensonadas que no siempre se pueden usar de manera clásica. Cabe mencionar que el muelle espiral en está pieza tiene una longitud de 3 metros, la más larga incluida en un reloj donde el relojero incluyo una brida deslizante que evita oleadas y picos de energía, esa misma brida deslizante protege al tren de engranajes cuando este se encuentra totalmente cargado.

Para mantener la reserva de marcha de mil horas el Honoris I necesita cargarse mediante el giro de su bisel de 60 facetas, en contra de las manecillas del reloj, que se encuentra controlado por una rueda de columnas con selector, mientras que en la parte trasera se puede acceder al indicador que se encuentra graduado de 0 a 1000.
