La historia de Chopard y el modelo Urushi comenzó hace 11 años, exactamente en 2013 con la pieza dedicada al Año de la Serpiente, desde ese momento la fusión del oro y la laca quedaron como uno de los sellos distintivos de la firma con sede en Fleurier demostrando que es una técnica que dominan y es que una vez más la firma suiza recurrió al maestro laqueador Minori Koizumi, experto en el tradicional técnica Maki-e para dar vida a las 88 carátulas de este extraordinario y artesanal guardatiempos que fueron producidas en los talleres de la centenaria compañía Yamada Heiando.

Hay que mencionar que el maestro laqueador Minori Koizumi ha necesitado alrededor de 20 horas, según datados de Chopard, para dar vida de manera minuciosa a la imagen del dragón que comienza con unos copos de oro colocados entre capas de laca elaborada con la savia del árbol Toxicodendron vernicifluum que iluminan el fondo. El resultado es una carátula negra sobre la que el dragón cobra vida de un modo magnífico, elevándose por encima de las nubes, su poder y su elegancia se ven realzados por unos atrevidos tonos rojos, verdes y amarillos.

La mencionada carátula es decorada con laca Urushi, polvo de oro e incrustaciones de nácar y descansa en una caja de oro ético rosa de 18 quilates de un diámetro de 39,5 mm, mientras que el calibre L.U.C 96.17-L con microrrotor descentrado de 22 quilates que le permite ofrecer una reserva de marcha 65 horas, gracias a sus dos barriletes existentes, claramente bajo la tecnología insignia de la casa, Chopard Twin.




Finalmente y para cerrar el ciclo de creaciones relacionadas al calendario del zodiaco chino, la firma presentará un magnífico estuche de madera con los 12 L.U.C XP Urushi fabricados desde 2013, ofreciendo a los coleccionistas la oportunidad de admirar estas obras maestras de la artesanía reunidas como una obra de arte completa.
