Quizás el nombre Kintaro Hatori no te diga nada, sin embargo, comienza a tomar relevancia si te digo que él, en 1881 y con apenas 22 años decidió abrir un pequeño local de venta y reparación de relojes en la zona de Ginza, hoy en día una de las zonas más elegantes del territorio nipón. Once años más tarde, el visionario Hatori compraría una fábrica en desuso, era 1882, y decidió fundar Seikosha, donde Seiko significa exquisito, minuto, o éxito, y sha es casa. Así nació una firma que desde su fundación se ha dedicado a la búsqueda de la perfección, una que su fundador siempre se esforzó por lograr y que hoy acumula poco más de 130 años creando piezas tan icónicas como el 5 Sports o Prospex, solo por mencionar algunas.

En esta búsqueda de la perfección, la firma nipona tránsito en los años 60 con la creación de lo que es considerado el primer reloj cronógrafo de la marca, y es que Seiko lo creó originalmente para cronometrar competiciones deportivas, era 1964. La principal innovación de cronógrafo era que cada pieza incorporaba el mecanismo conocido como “leva en forma de corazón” una característica que proporcionaba un nivel de precisión que se consideró inalcanzable para los dispositivos manuales de la época. Luego, en 1969, Seiko presentó el Seiko Speedtimer con el innovador Calibre 6139. Fue el primer cronógrafo automático del mundo con una rueda de columnas y un embrague vertical, dos dispositivos que brindaron mejoras reales en la medición del tiempo transcurrido en un reloj de pulsera y que siguen siendo requisitos previos en cronógrafos de alta funcionalidad.
Actualmente, la evolución tanto de Seiko como de Prospex Speedtimer , confluyen para traernos el Cronógrafo Solar Prospex Speedtimer que combina la sincronización de precisión con portabilidad y la eficiencia energética de la energía solar que proporciona la medición cronográfica de hasta 60 minutos de tiempo transcurrido en incrementos de 1/5 de segundo, así como una función de tiempo parcial.

Como lo mencionamos, el Seiko Prospex Speedtimer Solar Chronograph se impulsa por una célula solar que, para mayor precisión, se puede alimentar de cualquier tipo de fuente de luz sin necesidad de cambiar la batería, ya que ofrece una reserva de energía de aproximadamente seis meses —al estar completamente cargada—. En lo que respecta a la parte estética, el nuevo Seiko Prospex Speedtimer Solar Chronograph se enmarca por un bisel con escala taquimétrica en color negro, que contrasta en blanco con su carátula que presenta una textura arenada. Además, destacan sus tres contadores en negro, incluido el contador de las 24 horas, así como un fechador, manecilla y marcadores LumiBrite en tono beige para una perfecta lectura del tiempo. La caja es de acero y es la misma del modelo de los sesenta, aunque en un tamaño de 39 m y ofrece una resistencia al agua de 100 metros. Sin duda, una pieza que reúne toda la experiencia de Seiko y donde el mismo Kitaro Hatori estaría orgulloso con el resultado y el legado de precisión que se mantiene en cada pieza de la marca.
Seiko Prospex Speedtimer Solar Chronograph está disponible en Liverpool y El Palacio de Hierro
