Después de dos años de espera se realizó en Ginebra, Suiza la feria Watches & Wonders donde se dieron cita un total de 38 Maisons, incluidas 19 nuevas marcas, el salón estuvo a al máximo durante una semana de extraordinario dinamismo que reunió a casi 22 mil visitantes, incluidos casi mil periodistas que viajaron a Ginebra para el evento, incluido México. Hay que mencionar que en más de una ocasión, la alegría de ponerse relojes en la muñeca y el placer de reencontrarse, casi hizo que algunos invitados llegaran tarde a sus citas.
Entre algunas de las tendencias que pudimos encontrar durante nuestra visita a Watches & Wonders fueron una gran oferta de pulseras intercambiables y modelos con reserva de marca cada vez más duraderas y eficientes. Otra tendencia que se pudo reconocer fueron modelos equipados con repetición de minutos, movimiento esqueletado o el siempre admirado tourbillon. Sin dejar de lado las carátulas que dejan clara la maestría de firmas relojeras como Jaeger-LeCoultre o Vacheron Constantin. Un material que destaco fue el platino que se asoció el oro amarillo, mientras que el titanio, también cobra relevancia.
En el terreno de los colores, continúa presente el azul y verde, aunque el negro, en acabado brillante o mate, está volviendo con fuerza, cómo la colección Iced de Montblanc. El naranja, el coral y el rojo se limitan a unos pocos diseños, al igual que los tonos minerales, beige y verde bosque.
Un resultado muy positivo para la industria que se refleja en el dinamismo de sus creaciones, confirmando que sobre todas las cosas, que el tiempo y su registro es lo más importante.
