Por: Jessica Servín
Este es el nuevo Rope High Jewelry de Tiffany & Co., una pieza de alta joyería en la que el tiempo queda casi en segundo plano frente a una composición de diamantes, aguamarinas y platino. Presentado en Nueva York, este exclusivo reloj de 37 milímetros reúne más de 32 quilates de diamantes y más de 12 quilates de aguamarinas, en una interpretación contemporánea de uno de los códigos más reconocibles de la Casa: el motivo Rope de Jean Schlumberger.

La referencia no es casual. En los Archivos de Tiffany existen distintos ejemplos de las creaciones Rope del diseñador, entre ellos un broche de oro de 18 quilates de principios de la década de 1950, decorado con diamantes, rubíes y una aguamarina central. Décadas después, aquel lenguaje de líneas trenzadas encuentra una nueva escala en un reloj que parece más una pieza de colección que un objeto cotidiano.
La primera mirada se detiene en la esfera. Sobre el platino, Tiffany construye una composición floral abstracta de 32 pétalos, cada uno delineado con diamantes de talla trapezoidal que, en conjunto, suman 10.38 quilates. Mientras que en el centro, 40 aguamarinas de talla trapezoidal, con un total de 1.61 quilates, forman una superficie completamente pavé. El azul translúcido de las piedras introduce una pausa frente al destello de los diamantes y aporta a la pieza una sensación casi acuática.


Después está el brazalete, que continúa la conversación sin bajar la intensidad: 108 diamantes en pavé, con un total de 19 quilates, y 61 aguamarinas de talla baguette que suman casi nueve quilates.
Destaca el engaste y la elaboración de los diamantes y las aguamarinas; se realizan a mano y requieren más de 120 horas de trabajo artesanal. Ese tiempo invertido en el objeto establece un diálogo interesante con aquello que el reloj representa: aquí, medir las horas también significa hablar de paciencia, precisión y oficio.
Es una idea especialmente coherente para Tiffany & Co., cuya historia está estrechamente ligada al conocimiento de las gemas. Durante más de 187 años, la Casa ha construido una reputación alrededor de las piedras preciosas y la artesanía, desde la pasión de Charles Lewis Tiffany hasta el trabajo del gemólogo Dr. George Frederick Kunz, una figura clave en la historia gemológica de la compañía.

Ese patrimonio continúa ahora en una generación de relojes que combina códigos históricos de joyería con la precisión de la alta relojería suiza.
Lo interesante del Rope High Jewelry no es únicamente que recupere un diseño del archivo, sino la manera en que lo transforma. El motivo de cuerda de Schlumberger deja de ser un detalle ornamental para convertirse en la estructura visual de una pieza en la que flores, diamantes, aguamarinas y oro parecen moverse alrededor de la muñeca. La inspiración histórica está presente, pero no se siente detenida en el pasado.
Quizá ahí está el verdadero atractivo de esta creación: Tiffany & Co. no intenta hacer que el tiempo retroceda. Lo toma como materia de diseño.
