Entrar a Tokoya es como atravesar una puerta secreta. Lo que alguna vez fue una prestigiada barbería dentro del Hotel Presidente InterContinental Ciudad de México hoy se transforma en un speakeasy íntimo, con luz tenue, madera oscura y una atmósfera que invita a bajar el ritmo y dejarse llevar. El nombre no es casualidad: tokoya significa barbería en japonés, y aquí la experiencia se siente tan transformadora como un buen corte de cabello.

La propuesta gira en torno a la gastronomía japonesa tradicional, respetando técnicas y producto, pero con un giro contemporáneo que se percibe desde el primer bocado. “Tratamos de que las técnicas utilizadas en Tokoya estén lo más arraigadas posible a Japón, siempre respetando la frescura del producto”, nos compartió Luis. La mayoría de la pesca proviene de Baja California, mientras que ingredientes como el salmón, la anguila o el hamachi se importan para mantener la calidad.
Puedes comenzar tu visita con su sashimi de salmón y una ensalada de edamames que confirman esa frescura de la que tanto se habla. El omakase avanzó de forma natural hacia los nigiris, el corazón de Tokoya. Probamos clásicos reinventados como el de hamachi con sal de gusano, el toro con chicatana horneada y el kampachi con jugo de limón, cada uno preciso, balanceado y lleno de sabor.


La carta es amplia y tentadora: nigiris de wagyu, erizo de mar, trufa negra, almeja chocolata o calamar conviven con platos más relajados como el Crab bowl, el arroz frito, el Tokoya roll o el ya famoso Tako-taco. Todo se acompaña de una coctelería de autor pensada para refrescar y complementar, así como vinos y mocktails.
Pero uno de los grandes aciertos de Tokoya no siempre está escrito en la carta. Para quienes prefieren opciones vegetarianas, el chef puede hacer verdadera magia. Basta con pedirlo y dejarse sorprender: preparaciones especiales, vegetales tratados con técnica japonesa y combinaciones fuera de menú que demuestran que aquí la creatividad no tiene límites y que la experiencia se adapta al comensal.

Tokoya no es solo un nigiri bar; es un espacio donde la tradición japonesa se encuentra con la sorpresa constante, donde cada visita puede ser distinta y donde siempre hay algo nuevo por descubrir. Un delicioso pedazo de Japón en Polanco, con alma de speakeasy y cocina que sabe escuchar.
Reservas: @tokoyanigiribar
